CONCLUSIÓN

Conclusión:    

La Guerra Cristera fue un movimiento que marcó el desarrollo de nuestro país. Para nosotros fue fácil compararlo con la inquisición, solo que, de una manera opuesta, en este caso era el apoyo a la religión lo que ocasionaba las muertes. Este ha sido un hecho sin igual en todo el mundo, que establece un caso completamente contrario a lo que la iglesia está acostumbrada. Sin embargo, nos sorprendió mucho la respuesta del pueblo ante esta situación, levantarse en armas para defender lo que creen es un movimiento muy valiente que demuestra que los mexicanos toman cartas en el asunto cuando se trata de cosas que consideran importantes, como lo es la religión católica. 

ANECDOTAS

ANÉCDOTAS

Antonio Alfonso González Gálvez
Era cristero de corazón. Dios nos tenía que proteger, porque estábamos peleando por su gloria. Porque varios querían acabar con el cristianismo, esto es lo que causó la Revolución. Diario gritábamos ¡Viva Cristo Rey y nuestra Virgen de Guadalupe! ¡Los soldados de Cristo no han de ser detenidos! Sentíamos un valor increíble. Los jóvenes de 14 y 15 años éramos los que peleábamos en las batallas. Éramos tres hermanos. Mis dos hermanos eran buenos disparando, porque diario íbamos a la cacería. Con nosotros tres podíamos combatir al gobierno, pero muchos nos acompañaron. Los hacíamos pedazos. Pero en un combate, solo un soldado del gobierno sobrevivió y recogimos el campo, pura arma nuevecita. Nos armamos todos. Ya no pudo Calles con nosotros. Se iban a voltear 5 federales. Viendo que no la hacían. Cuando entraban a combatir era cuando morían. Veían algo de arriba, la mano de Dios. Entonces 5 federales se iban a voltear en contra de Calles. Solo que eran disciplinados y le dijeron: “No es justo que, por el capricho de un hombre, nos estemos acabando todo el territorio, cuanto combatimos cuanto morimos, y de ellos no muere nadie. Qué casualidad, nos vamos a voltear nosotros. No, no hagan eso dijo Calles. Les dimos duro.
Esa Cristiada era una cosa chula. Una cosa chula. Ni los hermanos viven como vivíamos todos. Nos queríamos más que si hubiéramos sido hermanos. Era una cosa solo por la providencia divina de Dios. El puro valor que dios nos daba, porque no queríamos que nos quitaran a nuestro Cristo de México.

Ilustración 24: Antonio Alfonso Gálvez

Carlota de Gálvez (88 años de edad)
Me llevaban al colegio muy temprano, pero envuelta, para que no me vieran que entraba yo por una ventana o me salía por una puerta. Salía del jardín del colegio, había una puertita de madera, que por ahí salíamos. Entrabamos por un zaguán grande y negro. Salíamos por la parte de atrás, pero nunca entre ni salí por el mismo lugar. No veía como entraban mis compañeras ni como salían, porque todos entrabamos disfrazados.
Cuando hice la primera comunión, el 30 de agosto de 1934, fue a las 3 de la mañana, porque estaba prohibido el culto. Salimos de la casa de mi abuela a las 2 de la mañana y la misa fue a las 3. Fuimos 3 niños a hacer la primera comunión. Todos envueltos para que no se nos viera el vestido blanco, con un manto negro.
Mi mamá me platicaba a mí, que mi abuela, cuando venían los soldados trayendo al padre Mejía y al padre de Palencia los traían amarrados, y salió mi abuela con su pistola con el mozo. Que se los quitan a los soldados y le dijo que no eran criminales, que los desamarraron y que ella se encargaba de llevarlos al pueblo. Mi abuela los desamarró, les quitó a los soldados y los llevó al tren, para que fueron a México y les dio dinero.
La monja del verbo encarnado, Juana María Marcos, me platicaba que cuando no la dejaban oficiar o vestirse con el hábito, tenían que andar cambiando de casa en casa y con la toalla con las que se bañaban en la mañana, con esa se tapaban en la noche. En el colegio, en el botiquín, ponían el botiquín, pero atrás ponían el santo con el que rezaban. Así cuando los inspectores llegaban al colegio no vieran las imágenes y que no tenían nada religioso.

Ilustración 25: Carlota de Gálvez (sobreviviente de la Cristiada)

Luis Bolaños Tinajero
Buenas tardes, voy a remembrar una vivencia de 1924. Encontrándome como secretario encargado del juzgado primera instancia en Maravatío. Sucedió entonces un caso insólito, que se me quedó eternamente grabado en mi mente como doloroso y penoso, que hasta hoy lo sufro. Se trataba entonces, el general Calles, presidente de la República, perseguía a la red católica a la sazón en Maravatío se sufrió una de las peores situaciones, porque las autoridades de ahí se juntaban mucho con el general Plutarco Elías Calles. Viví una lamentable situación; el general Calles ordenó una persecución en contra de los ACJNeros, ósea de la red católica que militamos en la asociación cristera de jóvenes mexicanos. En contra de mi voluntad fui nombrado tesorero de ese grupo. Había un grupo rebelde en contra de las ideas persecutorias católicas de las ideas de Calles. En Maravatío se generó un grupo comandado por Melitón López; presidente, Benjamín Bravo; como tesorero y yo como vocal de dicha asociación. A nosotros se nos tomó, equivocadamente, como rebeldes enemigos de la revolución y de los mandatos del General Calles. Vino una orden del general Calles que era de fusilamiento en contra de los grupos que estaban en desacuerdo con los principios anticatólicos del callismo. Esta orden decía que fuéramos fusilados en la sección de San Antonio, cerca de Maravatío. Llegó la orden y yo siendo secretario de primera instancia, milagrosamente, salvé mi vida. No obstante, los soldados estancados en Maravatío lograron la aprehensión de Eufemio Garduño y lo fusilaron. Benjamín Bravo y Melitón López huyeron. Yo me quedé en primera instancia, porque no podía huir. No obstante, mi temor a que me fueran a fusilar. Ese terrible episodio es una vivencia muy amarga en mi vida y aún la recuerdo. Existe en mi mente la pena de que hayan fusilado a mi compañero y amigo Eufemio Garduño.

La Benjamina
Me llevaron, porque grité en la calle: ¡Viva Cristo Rey! Llevaban presos a unos seminaristas y unas muchachas. Entonces yo venía del colegio con mi hermana y la sirvienta y les grite: ¡Viva Cristo rey aunque les pese! Y un policía me dijo: si vuelves a gritar te llevamos presa. Pues que viva cristo rey. Y me cogieron así de un pellizco y entonces volteé, me quité el sombrero y le di los libros a la sirvienta y le dije: anda y dile a mi mamá que me llevaron presa. Pues sí me llevaron y llegué y el jefe de la demarcación, y nombre horrible. Cogió su pistola y me la puso en el pecho; y me dijo: Si vuelves a gritar te mato. ¡Pues que viva cristo rey y la virgen de Guadalupe!, ahora máteme si quiere. Pues no me callaban y yo seguía gritando. Me dijeron: Pues mira no te vamos a matar, te vamos a meter en un calabazo lleno de animales y tu sola. No le hace. Me encerraron sola, con ratas y piojitos, horrible. Yo gritaba y hasta las cinco de la tarde llegó el coronel Guevara. Furioso y les dijo: es una vergüenza que se ensañen con una criatura. Esto se va a saber en todas las naciones. Es una vergüenza un descaro y le va a costar el cargo a usted. Abran inmediatamente la puerta. Me cogió de la mano el coronel y me dijo que en la puerta me estaban esperando. Estaba toda la calle de Pino Suárez y toda la gente me gritaba vivas. Me llevaron a mi casa y mi mamá me esperaba con una tina de agua caliente y me metió en la tina. Estaba bañándome cuando llegaron del arzobispado. El señor Orozco quería verme inmediatamente. Me vestí a la carrera y llegamos al arzobispado. Me recibió con los brazos abiertos y me dijo: Benjamina. Tú eres la Benjamina de los defensores de la causa y me levantó en vilo. Desde entonces me dijo la Benjamina.
Ilustración 26: La benjamina (defensora de las causa)
Juan Gutiérrez
Yo fui, yo soy hasta que Dios me recoja mi alma. Ya naciste en la tierra y vas a ser cristero. El gobierno quería quitar todo lo bueno, quitar templos, matar padres, eso fue lo que causó el levantamiento. Michoacán, Jalisco y Guanajuato a un tiempo, todos estaban en contra del gobierno y que por qué estaba haciendo eso y matando padres, cerrando templos y cerrando todo. ¡Viva Cristo rey y muera el supremo gobierno! Palabras de Dios y de la Virgen Santísima, que son los poderosos de todo el mundo. La Virgen María es nuestra protectora y defensora. Cuando hay algo a lo que temer, el vencerá al demonio, gritando ¡Viva Cristo rey! Vencerá al demonio, gritando ¡Viva Cristo rey! Soldados de Cristo sigamos la bandera que la cruz enseña el ejército de Dios. Sigamos la bandera gritando ¡Viva Cristo rey!
Ilustración 27: Juan Gutiérrez (soldado de Dios)

Francisco Campos
El 31 de Julio de 1926, unos hombres hicieron que Dios nuestro Señor se ausentará de sus templos, de sus altares, de los hogares de los católicos, pero otros hombres hicieron que volviera otra vez; esos hombres no vieron que el gobierno tenía muchísimos soldados, muchísimo armamento, muchísimo dinero pa´hacerles la guerra; eso no vieron ellos, lo que vieron fue defender a su Dios, a su Religión a su Madre que es la Santa Iglesia; eso es lo que vieron ellos. A esos hombres no les importó dejar sus casas, sus padres, sus hijos, sus esposas y lo que tenían; se fueron a los campos de batalla a buscar a Dios nuestro Señor. Los arroyos, las montañas, los montes, las colinas, son testigos de que aquellos hombres le hablaron a Dios nuestro Señor con el santo nombre de VIVA CRISTO REY, VIVA LA SANTÍSIMA VIRGEN DE GUADALUPE, VIVA MÉXICO. Los mismos lugares son testigos de que aquellos hombres regaron el suelo con su sangre, y no contentos con eso, dieron sus mismas vidas porque Dios nuestro Señor volviera otra vez. Y viendo Dios nuestro Señor que aquellos hombres de veras lo buscaban, se dignó venir otra vez a sus templos, a sus altares, a los hogares de los católicos, como lo estamos viendo ahorita, y encargó a los jóvenes de ahora que si en lo futuro se llega a ofrecer otra vez, que no olviden el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados".

Creación del PNR
Tras la muerte de Álvaro Obregón en 1928, el presidente Plutarco Elías Calles estableció que el país pasaría a ser una nación de instituciones, en lugar de un país de caudillos. Con esto se pretendió crear un partido a nivel nacional, con el propósito de organizar las elecciones y asegurar que estas sean pacíficas, al contrario de lo que había sucedido en transiciones pasadas.
El Partido Nacional Revolucionario se fundó el 4 de marzo de 1929 y tenía como presidente del comité a Plutarco Elías Calles, Luis L. León como secretario general y Manuel Pérez Treviño fungía como tesorero. El PR surgió como un partido de corrientes, como protector de los derechos de los trabajadores y una institución predominante en la competencia política.
En 1938, se realizó un cambio directivo en el partido debido a la ruptura entre Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas. Se incluyeron al partido varias centrales obreras y se cambió el nombre por el de Partido de la Revolución Mexicana. Con esto el partido se inclinó hacia una tendencia socialista, sin embargo, el gobierno de Manuel Ávila Camacho consideró incongruente el partido con sus obras, por lo que el 18 de enero de 1946 el PRI se transformó en el Partido Revolucionario Institucional. Este cambio trajo consigo una modificación ideológica: ahora con una nueva tendencia ideológica de centro derecha y enfocándose en la democracia y justicia social
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Ilustración 28: Símbolo del Partido Nacional Revolucionario

CONSECUENCIAS

CONSECUENCIAS

La guerra cristera tuvo un gran número de consecuencias, tanto inmediatas como a largo plazo. Primero que nada la promulgación de la Ley Calles, en la cual se le quitaron la mayoría de los derechos a la iglesia provocó que los arzobispos anunciaran la suspensión de cultos. Esto llevó al pueblo católico a levantarse contra el gobierno de dos formas: mediante una rebelión armada y con una acción civil. Así comenzó una guerra en la que participaban el estado y la iglesia, teniendo superioridad clara el estado. Esto finalizó con la muerte de al menos 200,000 personas.
         Además de esto, se puede considerar como consecuencias indirectas que se expuso que los grupos laicos dentro del gobierno están dispuestos a enfrentarse a líderes de la iglesia y viceversa. Además, los líderes del catolicismo se vieron forzados a encontrar nuevas estrategias para el desarrollo de su iglesia, de una manera autónoma, ya que no contarían con el apoyo del gobierno. Finalmente, esta guerra impulso a la alineación de movimientos sociales y partidos políticos con una orientación ideológica distinta a los ya existentes.  



DESARROLLO

DESARROLLO
“La iglesia no acepta que la religión se convierta en bandera política y todavía menos aprobará un levantamiento de armas, que sería perjudicial para el pueblo y el país”.  
La política de Calles se enfocaba en impulsar un crecimiento y una reconstrucción nacional, estableciendo un Estado fuerte sustentado en una ideología populista y en una diferencia entre clases. Durante este proceso se empezaron a visualizar resultados sobre el ajuste económico del país, y establecer su nueva manera de gobernar. Sin embargo, para que esto fuera posible se tuvo que limitar el poder de la iglesia.
La guerra cristera fue la ruptura de las relaciones pacíficas entre la Iglesia Católica y el Estado mexicano, ahora gobernado por Calles. Desde tiempos de la revolución, la política se había encargado de dar un giro antirreligioso e ir quitando poco a poco el poder a la iglesia. En 1920 se empezó a mostrar públicamente este conflicto debido a los discursos políticos, que eran en gran parte socialistas y que motivaban a izquierdistas en contra no solo de la iglesia, sino en contra del “fanatismo.”
En 1925, los miembros de la CROM decidieron crear una Iglesia católica cismática, la cual no pertenecería a Roma, sino que su base sería un templo en la ciudad de México. Ahí se estableció como patriarca de la nueva iglesia mexicana al sacerdote José Joaquín Pérez.
Por otra parte, en Veracruz y Tabasco, no estaban de acuerdo con la iglesia, por lo que la limitaron. Esto provocó que los jóvenes católicos se revelaran y así en 1925 se fundó la Liga Nacional de Defensa Religiosa (LNDR).
El conflicto empeoró más con las reclamaciones públicas hechas por el arzobispo de la ciudad de México contra las cláusulas antirreligiosas del artículo 130 de la constitución. Calles ordenó la aprehensión del arzobispo, pero este negó sus acusaciones.
El 14 de junio de 1926 fue expedida una nueva ley, que limitaba el número de sacerdotes, se establecía que estos debían de registrarse ante el presidente del municipio y era obligatoria su licencia del Congreso de la Unión, a esta ley se le conoce como la “Ley Calles”. Mediante esta ley se clausuraron 42 templos, además de capillas, 73 conventos y no se les permitió a los sacerdotes extranjeros ejercer culto. Esto condujo a que se suspendieran todos los cultos.
Ante esto, la iglesia hizo peticiones al Vaticano, mientras tanto se estaba aprobando el proyecto de la LNDR para realizar un boicot en contra del gobierno. Este consistía en la abstención de pagos de impuestos y la reducción del consumo de productos producidos por el estado. El gobierno ordenó la aprehensión de todos los participantes.
Esto provocó que la LNDR creara un comité de guerra, el cual dirigiría un movimiento armado, el cual detonó en enero de 1927 en Jalisco.
A principios del 1 de agosto deja de haber cultos y la población se levantó en armas contra el gobierno, a la cual se le conoce como la Guerra Cristera.



Ilustración 20: Papa Pío XI (papa en la época de la guerra Cristera)

Ilustración 21: Grupo de Cristeros de San José de Gracia, Michoacán

Ilustración 22: Cristero ahorcados en un árbol por defender sus ideales


Ilustración 23: Grupo de cristeros combatientes

ANTECEDENTES

ANTECEDENTES

Revolución de México 1910
El objetivo principal era luchar en contra del orden establecido, pero con el paso del tiempo se convirtió en una guerra civil.
La Revolución surge con el Plan de San Luis Potosí el 20 de noviembre de 1910, este fue publicado en San Antonio Texas por Francisco I. Madero quien denunciaba el fraude electoral por parte de Porfirio Díaz (el cual llevaba más de tres décadas reeligiéndose presidente de México) con esto resulta la caída y el exilio de Porfirio en 1911, en ese mismo año Madero asumió el poder.
Plan de San Luis Potosí
·      Convoca a la lucha armada.
·      Declaraba nulas las elecciones para presidente, vicepresidente, magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y diputados y senadores.
·      Reconoce como presidente provisional y «jefe de la Revolución» a Madero.
San Luis Potosí, octubre 5 de 1910.- Francisco I. Madero
«Conciudadanos: - No vaciléis pues un momento: tomad las armas, arrojad del poder a los usurpadores, recobrad vuestros derechos de hombre libres y recordad que nuestros antepasados nos legaron una herencia de gloria que no podemos mancillar. Sed como ellos fueron: invencibles en la guerra, magnánimos en la victoria».

Cuando Madero asume el poder sus antiguos aliados (Emiliano Zapata, Pascual Orozco entre otros) se rebelan en su contra debido a que Madero atendía más a sesiones espiritistas y tratar de conciliar intereses con sus enemigos en lugar de apoyar medidas a favor de campesinos y obreros. En febrero de 1913 surge la Decena Trágica (revuelta en la que Madero fue traicionado por el Comandante Militar Victoriano Huerta, además de la rebelión de la ciudadela provocada por Bernardo Reyes, Félix Díaz, el General Manuel Mondragón y el embajador estadounidense Henry Lane Wilson los cuales conspiran el encarcelamiento del presidente y vicepresidente).
De esta manera surge el interinato de Pedro Lascuráin (el cual dura 45 minutos en el poder) autonombrándose sucesor presidencial al igual que mandó a asesinar en ley fuga a Madero y Pino Suárez en 1913. Después de esto Huerta asume el cargo lo que generó discrepancias con jefes revolucionarios como Francisco Villa y Venustiano Carranza.
La situación política en el país no se calmó, sino que se incrementaron las diferencias entre los diversos bandos que se habían enfrentado a Huerta. Carranza con el Plan de Guadalupe convocó a la Convención de Aguascalientes para poder elegir un único líder, como resultado Eulalio Gutiérrez fue designado presidente, pero Carranza desconoció tal acuerdo. Después de la Convención de Aguascalientes, los constitucionalistas redactaron una nueva constitución y apoyaron que Carranza fuera electo presidente en 1917, las discrepancias políticas no cesaron y varios jefes revolucionarios fueron asesinados: Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923, Obregón en 1928.
La primera vez que se conmemoró la Revolución Mexicana fue en 1928 y se realizó un desfile militar deportivo. En 1936 por decreto del senado se oficializó este festejo, cinco años después este festejo estaría encabezado por el presidente.
La Revolución no tiene una fecha exacta de culminación algunos historiadores dicen que finaliza en 1917 con la proclamación de la Constitución y otros dicen que finaliza con la presidencia de Adolfo Huerta.

Ilustración 3: “General Campo and Staff” por ABQ MUSEUM PHOTOARCHIVES, bajo licencia CC BY 2.0, vía Flickr.

Ilustración 4: Grupo de revolucioncitas


Guerra de Reforma
Ignacio Comonfort dio un golpe de estado secundado de la iglesia, los militares y algunos conservadores. El Plan de Tacubaya, proclamado en 1857, pretendía quitar la Constitución de ese mismo año; dándole a Comonfort la facultad de crear una nueva y de encerrar a Benito Juárez. Al mismo tiempo, el Plan de la Ciudadela, propuesto por los liberales, desconocía a Comonfort. Este grupo rescató a Juárez, retomó su cargo de presidente y desterró a Ignacio Comonfort a Nueva Orleans.
Este conflicto político terminó en la polarización del gobierno. La fase conservadora, representada por Félix Zuloaga y la fase liberal, guiada por Benito Juárez. En 1857 una Guerra Civil se dio paso en el territorio de México.  Esta Batalla debe su nombre a su duración, ya que duró casi tres años. Aunque también se le conoció a este suceso como Guerra de Reforma.
En 1859 Juárez promulgó las leyes de Reforma. En las cuales se nacionalizaban los bienes eclesiásticos, se secularizaron los cementerios y hospitales, se daba libertad de culto y, por último, el registro civil pasaría a manos del gobierno. Pero no fue hasta 1873 que fueron incorporadas a la Carta Magna de 1857. Esta guerra terminó el primer mes de 1861, Cuando los liberales tomaron la ciudad de México bajo las órdenes de Jesús González Ortega. Logrando así la derrota de los conservadores.

Ilustración 5: Benito Juárez

Ilustración 6: Ignacio Comonfort

Ilustración 7: Cuadro que representa la lucha entre conservadores y liberales


Suspensión de pagos y la intervención extranjera
En 1961, México tenía grandes deudas, siguiendo en la bancarrota que tenía desde sus inicios. Tras una serie de cambios en el gabinete y en el gobierno, Juárez hizo formal la expulsión de los representantes de los gobiernos de Guatemala, España, Ecuador y al delegado del pontificio por haber participado en la guerra.
El presidente conservador hizo públicas sus intenciones de mantener buenas relaciones con el resto del mundo y proteger a los extranjeros. Del mismo modo, el diputado José Aguirre lo acusó de ser una antipatriota por haber puesto el territorio mexicano a manos de los estadounidenses. A pesar de ello, Juárez fue votado como Presidente Constitucional.
Con la crisis económica, Juárez se vio en la necesidad de quitar los negocios eclesiásticos, reduciendo así a cuatro las secretarías del estado. Junto con esto se redujeron los salarios de los funcionarios públicos.
España quedó fuera por la expulsión del embajador durante diez años. Mientras tanto se dedicó a reclamar al gobierno liberal y demandaba el cumplimiento del Tratado Mon Almonte.
Juan Antonio de la Fuente, representante de México en la península ibérica, avisó de los planes de la intervención española en México. De la Fuente pensó en que debería declararse la guerra bajo sus propios argumentos. Quedando en una idea, ya que no disponían de los recursos para hacerla; y si España se metía con México, Gran Bretaña estaría de por medio. El 17 de Julio de 1961, decretó la ley de suspensión de pagos a la deuda externa por dos años. Esto causó la segunda intervención francesa en México.

Ilustración 8: Juan Antonio de la Fuente

Imperio de Maximiliano de Habsburgo
El primer Imperio de México fue el de Iturbide de 1822 a 1824. El segundo imperio mexicano surge del final de la Guerra de Reforma y la búsqueda por parte de los conservadores mexicanos de un posible candidato monárquico que fuera acorde con sus respectivos intereses. Este cargo sería ocupado por el Archiduque Maximiliano de Habsburgo el cual contaba con el apoyo del Emperador Napoleón II de Francia. Maximiliano al principio no estaba interesado en ser emperador de México por lo cual el Emperador Napoleón lo presionó para que aceptara, a lo cual accedió, pero antes tuve que renunciar a todos sus títulos para así poder evitar cualquier injerencia de su hermano en las políticas de su gobierno.
Antes de su llegada Habsburgo firmó los convenios de Miramar, en los cuales aceptaba que México pagara a Francia todo lo que le debía además de cubrir lo que habían gastado por haber enviado y mantenido a su ejército en México, lo cual dio como total la suma de 260 millones de Francos. Se estipulo que los comerciantes franceses tendrían facilidades para vender sus productos en México, así como Napoleón aseguró que el ejército francés permanecería en México por seis años para así proteger a Maximiliano
La llegada de Maximiliano de Habsburgo junto con su esposa Carlota Amalia se dio en 1864 y empezaron viviendo en el Castillo de Chapultepec. A pesar de la llegada de Maximiliano y de Carlota a México con el apoyo del ejército francés no hubo fin al conflicto entre conservadores y liberales.

Ilustración 9: Maximiliano de Habsburgo

Ilustración 10: Carlota Amalia, esposa de Maximiliano de Habsburgo
Batalla del 5 de mayo 1862
Napoleón III, sobrino de Bonaparte, tras haber subido al trono realizó un plan para disminuir la expansión masiva de los Estados Unidos. Los franceses querían hacerse del territorio mexicano para aprovechar sus recursos naturales y para poner a raya a Norteamérica. El pretexto de Napoleón para invadir México fue la deuda que el gobierno mexicano tenía con el francés.
En diciembre de 1981 llegaron las tropas españolas. En enero de 1982 llegaron las tropas francesas y las de Inglaterra con el mejor armamento posible. El gobierno mexicano las dejó desembarcar de forma pacífica. Estos se asentaron en los territorios de Orizaba, Xalapa y Córdoba.
Manuel Doblado, ministro de relaciones exteriores, negoció con Inglaterra y España. Estos entendieron la situación y acordaron agregar intereses a lo que ya se habían generado. Francia, con órdenes de Napoleón no recibió ningún pacto. Los franceses declararon la guerra y comenzaron su marcha hacia el interior del país.
Ignacio Zaragoza fue proclamado ministro de guerra y reunió la mayor cantidad de soldados en todo el país. Zaragoza trató de detener al ejército francés en las cumbres de Acultzingo. Este fue un intento fallido, ya que los franceses, más experimentados, acabaron con los mexicanos.
El General Ignacio Zaragoza tomó la decisión de enfrentarlos en la ciudad de Puebla. Iniciando la protección. Un ejército de 7 mil hombres conservadores, se dirigían desde Guerrero a Puebla para acabar con el ejército de liberales.
La tarde del 4 de mayo, tres mil soldados pelearon contra los conservadores. Con esto lograron la victoria, dejando muchos muertos y presos, y ganando armas. Aunque esto no supuso la ventaja en la guerra, ya que no pudieron llegar a tiempo a reunirse con el Ejército de Oriente.
El 5 de mayo los franceses llegaron a las afueras de Puebla. La batalla comenzó a las 12 del día con un cañonazo lanzado desde el fuerte de Guadalupe. El ejército francés comenzó a subir el cerro. Los mexicanos lograron separarlos y les causaron grandes pérdidas.
En ese momento los cielos se abrieron y comenzó a caer una terrible tormenta, lo cual le dio la ventaja al ejército mexicano, ya que los franceses, desorientados, huyeron. Los seguidores de Porfirio Díaz los persiguieron. Después de las 5 de la tarde Zaragoza mandó un telégrafo en donde decía: “¡Las Armas Nacionales se han cubierto de Gloria! El enemigo actuó con valentía, pero su jefe con torpeza.”

                                                         Ilustración 11: Napoleón III
                                                        Ilustración 12: Ignacio Zaragoza





Porfiriato
Época en la cual Porfirio Díaz fue presidente, de 1876 a 1911 (excepción de 1880 a 1884 presidente fue Manuel González), durante este período Díaz logró muchas cosas buenas para México como el ferrocarril, carreteras además de haber sacado a México de la pésima situación política en la que se encontraba. Pero no todo fue bueno, como que los ricos se hacían más ricos y los pobres más pobres esto se debe a que esta etapa del país coincidió con un momento particular del desarrollo capitalista el cual es conocido como imperialismo.
El Porfiriato es uno de los periodos más importantes en la historia de México, debido a los grandes cambios que hubo al igual que de problemas sociales y políticos. Bajo el régimen Porfirista México consiguió un progreso económico, apoyado en gran parte por el crecimiento de población que experimentó el país.
El presidente Lerdo de Tejada quería reelegirse, a lo cual Porfirio Díaz decidió levantarse en armas. Díaz gozaba de gran prestigio entre los militares y de renombre en los círculos políticos del país. Con el triunfo del Plan de Tuxtepec, el cual lo llevó a la presidencia de México
Porfirio Díaz no dejó ningún poder a los gobernadores ni a las autoridades locales, el tomaba todas las decisiones. Los diputados y los senadores aprobaron todas sus iniciativas, la opinión pública debía estarle siempre agradecida y no se permitía ninguna confrontación de ideas ni de opiniones
Porfirio Díaz fue un dictador, una persona con carácter el cual no se dejaba intimidar, es por eso que su periodo se caracterizó por ser de decisiones fuertes y controvertidas.

Ilustración 13: Porfirio Díaz

Ilustración 14: Manuel González


Ilustración 15: Sebastián Lerdo de Tejeda

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

Mediante este trabajo se quiere dar a conocer con más profundidad uno de los más grandes conflictos internos de México: la Guerra Cristera. Esta revista está enfocada tanto al desarrollo de la guerra como a sus causas, consecuencias, antecedentes y personajes.  También cuenta con anécdotas que ayudan a visualizar este conflicto desde otra perspectiva. La guerra cristera es un movimiento del cual se habla muy poco, sin embargo, fue un punto culminante en el desarrollo de los mexicanos y los católicos, por lo que expresamos con gran detalle todos los hechos involucrados.


Ilustración 1: Rebelión Cristera